Cómo surgió el Proyecto Monografía Excavación Restauración Exposición Temporal Listado de Noticias Enlaces
Proceso de restauración
Debido a que los restos arqueológicos han permanecido enterrados durante siglos, manteniendo sus constantes sin alterar, al exhumarlos el arqueólogo en el transcurso de los trabajos de campo, los traslada a un entorno diferente al que deberán adaptarse. De ahí la importancia de la conservación arqueológica que se practicará, desde el momento mismo de la extracción, tanto de objetos como de las propias estructuras arqueológicas. Prestando especial atención a los elaborados con materiales perecederos como la madera, los textiles o el cuero, también a los que han alterado sus propiedades hasta perder la cohesión de las partículas que los componen.

La conservación y la restauración de materiales arqueológicos contribuyen a recuperar datos fundamentales acerca de la naturaleza de los objetos, las causas que han producido su alteración y, el tratamiento idóneo para evitar que continúen deteriorándose. Así mismo, aseguran su preservación para las generaciones futuras. Por tanto, antes de iniciar cualquier trabajo de arqueología de campo, es importante planificar las posibles necesidades y efectuar una serie de estudios dirigidos al conocimiento, comportamiento y conservación de los distintos materiales que pueden aparecer en las excavaciones, sin olvidar la importancia y el significado histórico de los mismos, hasta determinar el tratamiento adecuado:

- Desecación o mantenimiento de la humedad
- Limpieza
- Consolidación previa
- Protección y refuerzos
- Levantamiento y transporte
- Almacenamiento

La intervención “in situ” de los objetos arqueológicos tiene, por tanto, como finalidad su protección, hasta que reciban el tratamiento definitivo en el laboratorio de restauración. Para ello es imprescindible la utilización de productos reversibles y la documentación de todo el proceso, con el fin de que el restaurador sepa a que atenerse, especialmente a la hora de eliminar las consolidaciones previas.
Vista de una pieza ya restaurada

En Coimbra del Barranco Ancho se han practicado numerosas intervenciones en diversos materiales arqueológicos, empleando distintas técnicas como el engasado o entablillado de pequeños objetos. Sin duda, el más significativo fue la modélica extracción del “Cipo Funerario” aparecido en la campaña de 1981, llevada a cabo por Dª María Sanz Nágera. Esta restauradora utilizó un sistema mixto de cama rígida de madera, con poliuretano expandido. Fue un sistema pionero en nuestra región y referente para otras extracciones posteriores, de grandes objetos, descubiertos en distintos yacimientos murcianos.
Fundación Adendia Hacienda del Álamo
Contacto Volver al Inicio