Consideraciones Finales

 

Datos técnicos

Antecedentes

Desarrollo

Interpretación histórica

Consideraciones finales

UE y UC

Fichas de enterramientos

Registro de materiales

Láminas de materiales

Archivo Fotográfico

Bibliografía

Créditos

La intervención tuvo lugar de los días 14 a 24 de febrero del año 2000, en un solar en construcción que se encuentra en la C/ Huertos en una de las zonas de expansión de esta localidad. Los trabajos de cimentación del "Residencial Villas de Lorquí", consistían en un rebaje general de todo el solar con pala mecánica hasta una profundidad de unos 2'5 metros. A esta cota se planteaba una retícula de zapatas (en torno a los 2'5 metros de lado), unidas mediante sus respectivas correas (40 cm x 60 cm de profundidad). Al realizar una de las correas en la parte occidental del solar se había exhumado la mayor parte de un esqueleto de un enterramiento y en una zapata próxima otro perteneciente posiblemente a un niño. Este hallazgo fue comunicado por la empresa constructora al Ayuntamiento de Lorquí. Durante el mes de febrero se excavó mediante metodología arqueológica las zapatas 8D, 5D, 2D, 30A, 31A y sus correspondientes correas de unión, habiendo localizado un total de 15 individuos, pertenecientes a una necrópolis medieval islámica.

La excavación constituye un ejemplo paradigmático de la austeridad típica de las necrópolis islámicas. Las inhumaciones de esta área sepulcral se realizan abriendo una sencilla fosa, de unos 30 o 40 cm de ancho y depositando el cuerpo, si bien en muchos de los enterramientos, la similitud entre el relleno de las fosas y el estrato que rompen las mismas es total, impidiendo la correcta identificación de las fosas. En definitiva, la tierra que extraen al excavar las fosas, va a ser reutilizada para cubrir al cadáver en un posterior momento.

Como en la mayoría de las necrópolis musulmanas son escasos los materiales asociados a las fosas. En nuestro caso, no se rompe, ni mucho menos, la excepción, siendo general la ausencia de ajuares, materiales cerámicos, hitos de señalización o cualquier signo de identificación de tipo social. Si bien debemos destacar que en el enterramiento número diez y concretamente en la zona del cuello ha aparecido un pequeño colgante de pasta vítrea que tenia una pequeña perforación en el centro y que con toda seguridad constituiría un amuleto contra el “mal de ojo”.

La escasa cerámica recogida aparece muy fragmentada si bien la variedad es la nota predominante. Aparece la mayor parte de ella, sobre los niveles de enterramiento, muy mezclada, sin que se puedan sacar conclusiones cronológicas del todo precisas en función de la estratigrafía. Así, en un mismo estrato, encontramos cerámica medieval islámica del siglo XIII y cerámica moderna de los siglos XVII y XVIII.

Tras la excavación de urgencia llevada a cabo en el mes de febrero, se nos plantea por parte de la Comunidad Autónoma la excavación de las zapatas más próximas a las ya excavadas en febrero y una supervisión arqueológica en el resto del solar en construcción.

Con motivo de las labores de cimentación que la empresa constructora iba a realizar en una fase sucesiva, se comienzan a excavar las zapatas 24A y 25A. Paralelamente se supervisa la excavación por medios mecánicos del área donde iban ubicadas las zapatas 9A, 15A, 21A, comprobándose la ausencia total de algún otro individuo o estructuras asociadas a la necrópolis, mientras que sólo se pudieron localizar y recoger algunos fragmentos de cerámica (casi en su totalidad de cronología moderna y contemporánea).

Tras constatar manualmente la ausencia de registro arqueológico en las zapatas 24A y 25A y que a la cota máxima a la que se iba a bajar en toda esta zona quedaba 60 cm por encima del nivel en el que habían aparecido los 15 individuos, se procedió a abandonar la excavación manual, realizando a partir del día 10 de abril y hasta el día 12 inclusive, labores de supervisión en toda la zona del solar que quedaba por desfondar mediante medios mecánicos.

Una vez ratificada la inexistencia de inhumaciones o de estructuras en el resto del solar, consideramos que uno de los límites de la necrópolis estaría en la zona que comprenden las zapatas 30A y 31A. De tal manera que se extendería dicha necrópolis hacia en Sur y hacia el Oeste, bajo el actual firme de la calle Huertos. De esta manera, creemos oportuno el limitar un área concreta en la cual se podría comprobar la continuación de esta área funeraria. Esta área se vería comprendida entre la actual C/ Huertos, C/ Acequia y C/ de la Cerca.

En resumen se ha localizado la necrópolis de una antigua alquería que debe quedar en el subsuelo a pocos metros lineales del área excavada. Para un mejor conocimiento de la historia ilorcitana los datos aportados por este tipo de necrópolis quedan un poco limitados, por lo que el ampliar el área de protección podrá propiciar en un futuro la excavación de la alquería con la riqueza arquitectónica y de materiales que eso supondría.

Conclusiones preliminares

Una vez vistas las características generales delos enterramientos y de su entorno no cabe duda que nos encontramos ante un cementerio de una de las alquerías de la zona, estas, frente a las ciudades, presentan un marco muy estrecho y restrictivo en el plano social y económico, a la vez que la información que tenemos de ellas es casi nula por lo que se refiere a las fuentes árabes, teniendo que recurrir a la información que nos ofrece la toponimia y de los hallazgos arqueológicos.

Las alquerías generalmente tuvieron una población muy diferente pues podían oscilar entre los cien y los mil habitantes, inclinándonos en el caso de Lorquí por la primera cifra. No formaría una estructura urbana densa o compacta sino que más bien se trataría de una agrupación de viviendas. La asociación de estas con áreas dispersas de cultivos en huertas, daría lugar a una trama rural semiconcentrada.

Los cementerios quedaban emplazados a las afueras de la población, al lado de un camino y en terreno virgen, suponiendo que nuestras sepulturas también seguían esta premisas creemos que se debería ampliar el entorno de protección arqueológica de esta zona de Lorquí con el fin de poder llegar a unas conclusiones más exhaustivas de la historia de este pueblo mediante futuras intervenciones arqueológicas en la zona.

Sin ningún tipo de dudas, hemos localizado el cementerio de una alquería que debe quedar en el subsuelo a pocos metros lineales del área excavada. Para un mejor conocimiento de la historia ilorcitana los datos aportados por este tipo de necrópolis quedan un poco limitados, por lo que el ampliar el área de protección podrá propiciar en un futuro la excavación de la alquería con la riqueza arquitectónica y de materiales que eso supondría.

 
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