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Durante el proceso de excavación se distinguieron tres momentos culturales y cuatro fases arqueológicas. Pasemos a describirlas en orden de aparición de estas de mas moderna a más antigua.
Fase I: Contemporánea momento en el cual la casa del siglo XIX sufre varias remodelaciones, como la construcción de una puerta que da acceso de la calle al espacio 2, junto a un escalón que facilita el acceso, la construcción de un canal que desagüe la lluvia desde el patio de la propia casa, la reparación de los suelos y finalmente el cegamiento de la puerta que permitía el acceso desde el espacio 2 hacia la parte superior de la casa. Al parecer estas remodelaciones son debidas por un lado al cambio de propietarios de la casa y por otro al momento de abandono de la vivienda, aunque esto lo veremos mas ampliado en la parte de la memoria donde hablamos del contexto histórico.

Fase II: Contemporánea: momento de construcción de la casa del XIX con dos muros medianeros y uno central de escasa cimentación, reaprovechando en algunos casos estructuras modernas y en otros ocasiones haciéndolas desaparecer y la construcción del suelo de ladrillos de la vivienda. Es cuando los espacio 1 y 2 se realizan, excavándolos en el nivel geológico, generando una gran fosa que destruye todos los niveles constructivos y estratigráficos anteriores, divididos ambos espacios por un tabique. Es sin duda la fase que mas afecta a las épocas medievales, tanto cristiana como musulmana, pero, pese a esa intrusión en niveles más antiguos, la cimentación de esta nueva casa respeta la cimentación, al menos, de la casa del siglo XV, aunque esto lo veremos aun más ampliado en las conclusiones.
Fase III: Medieval cristiana: momento de las estructuras de los siglo XV, muy deterioradas por la construcción de la casa del XIX, tan solo hemos podido identificar 4 muros, sin conexión entre si, aunque con la misma técnica constructiva y semejante aglutinante, parecerían conformar una estructura cuadrangular, aunque no se han identificado niveles de uso relacionados con esta fase ni pavimentos, debido sobre todo a la construcción de los espacios 1 y 2 de la casa del siglo XIX. Uno de los muros respeta el trazado de la fachada y la dirección de la calle Juan de Toledo, es el situado más al Este. Este muro a su vez va cimentándose sobre un muro encofrado de los últimos momentos de época islámica, por lo que, como ya planteamos más amplia y detalladamente en las conclusiones de la memoria, podríamos pensar que la calle que actualmente conocemos como Juan de Toledo, podría existir ya desde época medieval islámica.

Fase IV: Medieval islámica: momento de las estructuras de los siglos (XII-XIII), tan solo se han conservado dos atarjeas de ladrillos que desembocan a la actual calle y un muro encofrado, transversal a estas, el cual sigue la misma dirección que la calle actual. Las estructuras de esta fase, al igual que ocurre en otros solares están muy deterioradas o son inexistentes, pero la aparición de dos atarjeas nos abre la posibilidad de estar ante una estructura doméstica, aunque muy arrasada o bien podríamos estar ante un muro de aterrazamiento con dos atarjeas que evacuaran el agua a través del muro encofrado. No aparece ningún nivel de uso de este momento, ya que como indicamos esta fase está afectada por muchas intrusiones posteriores, aunque hemos logrado documentar correctamente la fosa de cimentación del muro de tapial, permitiéndonos establecer su cronología en los siglos XII-XIII, último momento de ocupación islámica de la ciudad y del arrabal. Este muro encofrado sigue la misma dirección que la calle Juan de Toledo, por lo que podríamos estar, como hemos comentado en la fase anterior ante la fundación de dicha calle en época musulmana.
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